Alessandro Zanardi en foco

ALESSANDRO ZANARDI
por Rafael Ligeiro*
São Paulo (BR), 24 Abr 2009

A primera vista, Alessandro Zanardi parece uno más de esos tipos de mediana edad que visten un buzo antiflama. Pero luego mirás la cantidad de fans que le rodean en el paddock del WTCC - buscando un autógrafo o simplemente un apretón de manos, y te das cuenta que esa persona tiene una larga e interesante historia para contar.

A sus 42 años de edad, Zanardi es todo un ejemplo de superación. Bicampeón del Champ Car y ex piloto de los equipos Jordan, Minardi, Lotus y Williams de Fórmula 1, el italiano sufrió la amputación de sus piernas en un accidente ocurrido en el óvalo de Lausitzring en 2001. A pesar de eso, la pasión pudo más. Una vez adaptado a sus prótesis artificiales, Alessandro no lo dudó y retornó a las pistas. Actualmente, conduce un BMW 320si con controles manuales. Es uno de los tres pilotos oficiales del equipo BMW en el WTCC.

El carismático piloto boloñés - unánimemente reconocido por los periodistas como una persona muy atenta - habló sobre varios temas, como las diferencias entre un auto de fórmula y uno de turismo y los desafíos que plantea la vida a un discapacitado. Vale la pena escucharlo.

LIGEIRO: A pesar de haber participado en diferentes categorías, su carrera (1991-2008) está principalmente asociada con la Fórmula 1, el Champ Car y el WTCC. ¿Cuáles son las diferencias y similitudes que Ud. encuentra entre esos tres niveles de competición?

ZANARDI: Estas tres categorías están principalmente diferenciadas por la relación que guardan entre potencia, adherencia de neumáticos y downforce. Con un auto de turismo, tenés menos potencia, buen grip y nada de downforce. En consecuencia, el estilo de conducción siempre es el mismo, tanto si estás delante o detrás de otro competidor. Sin embargo, dado que tenés menor potencia, estirás las frenadas al máximo. Pero la diferencia entre velocidad máxima y de curva no es grande como si corrieras con 1.000 BHP detrás tuyo. El hecho de frenar más tarde puede que no sea tan relevante como llevar un manejo prolijo, por lo que tenés que mantener la velocidad en curva para retomar las rectas a la máxima velocidad posible. Debido a la falta de potencia, lo que se gana ahí se esfuma en la siguiente recta. Si salís de la curva 2 km/h más rápido, por lo general mantenés la diferencia ganada durante toda la recta. Es por eso que tenés que manejar de manera agresiva - pero de manera especial a la vez. Se trata de mantener el control del auto en todo momento. Es crucial mantener la velocidad tras cada curva para después acelerar rápidamente.

Con la velocidad que da un coche de Fórmula 1, es importante frenar bien tarde de manera tal de aprovechar el downforce de la unidad. Si accionás el freno a altísima velocidad, es casi imposible trabar las ruedas debido al downforce. Recién cuando estás bajando la velocidad en la entrada a la curva se logran trabar las ruedas. No importa que se llegue a casi velocidad cero, siempre y cuando puedas doblar con sagacidad y recuperar la potencia rápidamente. Simplemente tenés mucha potencia. Aunque pisés el acelerador unas décimas antes de las salidas de curva, lográs hacerlas muy rápido. Mismo si perdés algo de velocidad en mitad de la curva, lo subsanás acelerando un poco antes en la salida.

Con un IndyCar, llevás este extremo un poco más allá, dado que el auto en sí es muy pesado. Pero, para compensar, tiene muy buena adherencia merced a los neumáticos slicks. Tenés mucha carga aerodinámica - más incluso que en un F1 - y también mucha potencia, por lo menos mientras corría yo en esos autos. En esos días teníamos incluso más potencia que los autos de F1. Al frenar con esos vehículos, tu trayectoria en curva podía definirse como una V - frenás, doblás y volvés a acelerar. Un coche de esas características te permite recuperar tiempo a la salida de las curvas de manera rápida.


LIGEIRO: En 2006 se subió a un BMW Sauber especialmente adaptado para Ud. ¿Cuáles son las diferencias básicas entre ese auto y un coche "común" de F1? ¿Piensa Ud. que los equipos de Fórmula 1 están preparados y/o dispuestos a reglar un coche para que un discapacitado compita una temporada entera?

ZANARDI: Personalmente no creo que eso pase. Pero también nunca pensé que Kimi Räikkönen fuera a consagrarse campeón de Fórmula Uno. Y sin embargo lo hizo. Para mí la discapacidad fue un plus. Sin ella quizás ni hubiera tenido la chance de volver a correr en un F1. Fue algo excepcional, no sólo para mí, sino también para BMW y para el mundo entero. Esto no quiere decir que haya sido muy rápido en ese ensayo. Pero se trató de una situación única.

LIGEIRO: Ud. viajó alrededor del mundo. ¿Cuál es su evaluación sobre las estructuras ofrecidas en diferentes ciudades para personas con discapacidad? ¿Hay ciudades que sean buenos o malos ejemplos en lo que concierne a esto?

ZANARDI: No he estado en los países escandinavos recientemente. Pero 20 años atrás, pasé un montón de tiempo en Suecia. Por ese entonces ellos tenían el espacio público bien equipado como para facilitar las cosas a la gente discapacitada. Si vas a EE.UU., no tenés problemas en encontrar un coche con controles manuales. En Roma (Italia) solían tener autos así - pero ahora ya no. Eso te da una idea de cuán grandes son las diferencias entre los diversos países.

LIGEIRO: Ud., al igual que muchos otros pilotos, encontró difícil convencer a su familia acerca de comenzar su trayectoria en los karts. En particular yo conozco casos diferentes en Brasil - más precisamente chicos que corren en el karting solamente para complacer a los padres. ¿Qué opina sobre eso?

ZANARDI: Pienso que no estamos hablando sólo de karting. Es la manera en que se mueve el mundo. Todo ha cambiado. De hecho, en la búsqueda de nuestra libertad nos hemos convertido en esclavos de esa libertad. Eso se nota en la educación. Cuando era chico, si hacía nueve cosas bien y una mal, mi padre me reprendía por la que había hecho mal. Los niños de ahora hacen nueve cosas mal y una bien, y esperan ser recompensados por esa que hicieron bien. Eso está mal, pero es la realidad. Pienso que mucha gente ofrece demasiado a sus hijos, consiguiendo sólo que éstos no sepan lo que se espera de ellos. Muchos padres confunden a sus hijos. Pero también hay un puñado de chicos con la dedicación necesaria. Si eso lo combinan con talento, serán exitosos. He llegado a conocer algunos de esos casos.

LIGEIRO: Ud. es gran amigo de un campeón brasileño. No revelaré el nombre de él, pero tiene una gran nariz y Ud. solía llamarlo "Pinto" durante su estadía en la Champ Car. ¿Sabe de quién me refiero? ¿A qué se debe ese apodo tan "exótico" para los oídos de un brasileño?

ZANARDI: Antes que todo, "Pinto" es una mala palabra en portugués. Por supuesto ese apodo era el que usábamos entre nosotros hasta el momento en que esa persona a la que referís estaba yendo a la conferencia de prensa que tenía que ofrecer por su primer podio, en Río de Janeiro. Yo ya estaba en la sala, y mientras él se dirigía hacia mi lugar gritó eufóricamente: "¡Pintoooooo!". Le pregunté: "¿Dónde te pensás que estamos?". De ahí en más, decidí que él solo iba a ser "Pinto". Por supuesto estoy hablando de Tony Kanaan.

* traducida por Maximiliano Catania/FUNO


Otras versiones
InglésPortugués