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AYRTON SENNA @ GP DE EUROPA 1993
por Maximiliano Catania/FUNO!
Buenos Aires (AR), 08 Ene 2008
Flashback. Por un momento, Senna volvía a ser "Ayrton da Silva". El aire de Donington teletransportaba a 10 años atrás (más precisamente, al 19 de julio de 1983), cuando Frank Williams - cronómetro en mano - medía la capacidad del brillante muchacho sobre el Williams FW08C/Ford: su primera experiencia sobre un monoposto de F1 merecía las felicitaciones del usualmente mesurado constructor inglés, impresionado desde ya con el palmarés del "chico" en la F3 de las Islas. Esa misma virtuosidad con la que a la sazón capturaba hat tricks (victoria, pole position y vuelta rápida) volvería a ponerse de manifiesto en idénticos lares, un 11 de abril de 1993.
Desde el cuarto lugar de la grilla y bajo un cielo plomizo, Senna gestaría una de esas obras maestras que tantos artistas habrían de envidiar. Habiendo sido adelantado en la génesis del Grand Prix de Europa por Karl Wendlinger (Sauber) y bloqueado por Michael Schumacher (Benetton), Ayrton pareció tomar impulso: devolvió atenciones al germano con una tijera en el primer viraje y dio cuenta del austríaco - por afuera - un par de curvas más adelante. Una vez en tercera posición, Damon Hill (Williams) le encontraba en el retrovisor y al instante le veía echando spray delante de él. Senna ya era segundo.
El coche y su conductor se envalentonaban a medida que se descubrían las sinuosidades del trazado inglés, y adelante estaba Prost, con el otro Williams. No por mucho tiempo, porque Alain - desesperado y en medio de la condición climática que más le era desfavorable - capitularía ante un sorpasso de Ayrton en la horquilla previa al ingreso a boxes, luego de ir ambos a la par. Todo con una sola vuelta...
Mientras muchos en el paddock se codeaban para contar sus vivencias personales tras el electrizante giro (posteriormente conocido como la "Vuelta de Dios"), otros tantos comenzaban a pensar en el error de haber gastado tanta tinta de periódico para anticipar una demoledora temporada de Prost y Williams, cuando la empírica devolvía otra cosa. Ayrton se encaminaría al triunfo, y en el listado de vencedores del Donington Park se anotaría después de Tazio Nuvolari, acreedor del primer lugar al volante de un Auto Union Type D, en 1938.
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