GP de Estados Unidos 2005 en foco

UN POCO DE LUZ
por Maximiliano Catania/FUNO
Buenos Aires (AR), 21 Jun 2005

La demostración realizada por el 70% de los equipos de la Fórmula Uno en el Grand Prix de los Estados Unidos 2005 deja entrever varias cosas que hemos de analizar sucintamente:

1) Cuando quieren, las escuadras arriban a consensos;
2) Las disputas tienen trasfondo político;
3) Los espectadores que financian el bienestar de la categoría no son el principal interés del sistema;
4) Los protagonistas de la F1 no se sienten seguros;
5) Michael Schumacher sigue en forma;
6) Rubens Barrichello es el segundo piloto de Ferrari;
7) El orden de los equipos en la grilla es justificado;
8) Los jóvenes pilotos disfrutan más de la F1.


1) Es difícil de creer, pero los mismos constructores que disciernen con posiciones casi inflexibles en determinadas circunstancias, pueden tener los mismos pareceres cuando se ven afectados sus propios intereses. Considerando lo costosa que se ha tornado para muchos la F1, la falta de un avenimiento para aminorar realmente las expensas del Circo hace peligrar la categoría. Si la celeridad y el consenso demostrados en esta carrera por los dueños de los teams se pusieran en práctica en aspectos como el mencionado, sería mejor para la continuidad de la máxima;

2) Los hechos acaecidos se suceden justo en medio del debate por crear una categoría paralela, la que quiere instituirse desde 2008 entre las principales plantas automotrices (BMW, Daimler-Chrysler, Honda, Renault, Toyota) con los estandartes de la distribución equitativa de dividendos, democracia de equipos e igualdad de prestaciones entre los mismos. Durante todo este tiempo, se acrecentaron los roces entre los constructores y Bernie Ecclestone por los ingresos producto de la televisación de las carreras, siendo la potencial escisión del consorcio de equipos una figura de presión constante. Por eso, retirar de carrera a catorce coches puede entenderse o bien como "una medida desesperada del conglomerado de marcas en reclamo de seguridad" o bien como "una nueva demostración de poder de este grupo de escuderías, con la prevención de accidentes como excusa para imponer su estampa";

3) Tony George - dueño del circuito de Indianápolis - tomó la "voz del pueblo", representando el parecer de miles de aficionados, quienes de alguna forma siguieron el GP desde todas partes del mundo: "Hay que poner en claro quiénes son los responsables de esto", declaró. "Si bien las razones de seguridad son atendibles por parte de los equipos, existen distintas salidas o soluciones que pueden practicar los ingenieros de los teams para tomar recaudos en los autos que ellos tienen a cargo, si el caucho se torna inestable, sin necesidad de privar a los espectadores de una carrera como ésta", coincidieron varios periodistas deportivos, atónitos ante el desarrollo de las acciones en la Catedral del Automovilismo. George - quien también dijo que "murió la F1 en EE.UU." - pidió una indemnización a la FIA por los efectos de esta colusión de los equipos (varios espectadores solicitaron el reintegro del valor de sus entradas), mientras que el organismo acusado se encuentra en pie de ejecutar tanto judicial como reglamentariamente a Michelin y a las siete formaciones involucradas. Sin embargo, todo parece cuestión de derivar responsabilidades entre los actores. Mientras tanto, la gente se vio perjudicada y demostró su bronca contra las caras visibles del espectáculo: los seis pilotos participantes;

4) La acción de los equipos no tuvo oposición visible de parte de los volantes afectados por la medida, lo que prueba que estos últimos estaban de acuerdo con los lineamientos de la "huelga". Se reabren así los cuestionamientos de seguridad que parecían haber abandonado el ambiente de la categoría. ¿Son suficientemente seguros los coches de F1? Parece que la respuesta tácita de los conductores es negativa. Y ésa es la respuesta más calificada de todas. Habrá que trabajar en tales aspectos, entonces;

5) Luego de diez competencias sin suceso, Schumi regresó al triunfo y aprovechó la ocasión para reposicionarse en el certamen merced a la decisión de sus más serios rivales (Alonso, Räikkönen) de retirarse de la prueba. En silencio, y soportando todo tipo de rumores sobre su presunto retiro de la especialidad, el siete veces campeón del mundo regresó a lo más alto del podio;

6) Rubinho probó una vez más que le es y le será muy difícil luchar el primer lugar con su compañero de equipo. A 22 giros del cierre, y sin rivales a la vista, el paulista desfilaba en la vanguardia, cuando Michael Schumacher retornaba de los boxes; ambos se encontraron en la primera variante del trazado, Barrichello no cuidó su lugar, el germano - con el caucho frío - le cerró el paso y el brasileño se vio obligado a transitar por el pasto para corregir su trayectoria;

7) La diferencia entre equipos de primera, segunda y tercera línea es más que clara, aún en muestras pequeñas de espectáculo: las dos Ferrari completaron el total de circuitos, mientras que los Jordan y Minardi se ubicaron a una y dos vueltas del puntero respectivamente;

8) Entre tanta desazón, el único que pudo celebrar fue el joven Tiago Monteiro. Mientras que Schumacher y Barrichello no participaron del champagne en la premiación dado el malestar del público, el portugués se mostró eufórico por su primer podio en la categoría. Monteiro ofrendó la gesta a su país y a Eddie Jordan, quien no tenía uno de sus autos entre los tres primeros desde la victoria de Giancarlo Fisichella en el GP de Brasil 2003. Narain Karthikeyan - quien quizás sea desplazado del equipo desde la próxima carrera por el francés Franck Montagny - hizo historia con su cuarto lugar representando a India, y los jóvenes Christijan Albers y Patrick Friesacher obtuvieron una pequeña recompensa por el esfuerzo realizado a lo largo del campeonato, con coches que - en condiciones normales - deberían contentarse sólo con finalizar el Grand Prix.