Comentarios del GP de Mónaco 1992

SENNA: ÉPICA CONQUISTA EN MONTE CARLO
por Maximiliano Catania/FUNO
Buenos Aires (AR), 30 Ene 2002

Difícilmente habrá una temporada como la de 1992, donde la combinación Mansell-Williams literalmente apabulló a la oposición en todo sentido, monopolizando victorias (9), pole positions (14) y vueltas rápidas (8). Sin embargo, tan contundentes números no evitaron tres entregas triunfales de carácter épico por parte de Ayrton Senna da Silva al comando de un McLaren-Honda. Una de esas entregas sería en el trazado de Monte Carlo, aquel 31 de mayo de 1992.

Una reunión de gala en el famoso Casino - a la que asistieron personalidades como Ayrton Senna, Gerhard Berger, James Hunt y Niki Lauda - abría el particular fin de semana de Gran Premio. La quinta conquista consecutiva de Nigel Mansell en la temporada - obtenida en Ímola la fecha anterior - todavía era tema de conversación en el paddock hacia el día sábado, cuando el británico con su mejor vuelta se hacía de la pole position (6ª en serie) para la carrera. El brasileño defensor de la corona, mientras tanto, conseguía el tercer lugar de la grilla de partida, ubicándose detrás de la máquina de Riccardo Patrese, con el otro Williams.

En carrera, los ojos estarían puestos hasta el último giro en la lucha de Senna y Mansell a través del entramado circuito. Una lucha que se gestaba en la largada, cuando el hombre de McLaren postergaba a Patrese en Sainte-Dévote para pasar a escoltar al británico. De ahí en más, la escena se repetiría hasta el cansancio, con un Mansell en el liderazgo, y la presión de Senna en la segunda colocación...

Pero el piloto de Williams sufriría en el último cuarto de la competencia la crisis de uno de sus neumáticos, quien por culpa del roce constante con las pinzas de frenos clamaba a gritos ser reemplazado para no terminar hecho pedazos. Mansell ingresó a boxes en el giro 70 y fue ahí cuando Senna pasó a encabezar el GP, a 8 vueltas de la bandera a cuadros. Pese a que Ayrton no visitó los pits y la degradación paulatina del caucho le hacía perder adherencia, no perdió la compostura, convirtiendo en inertes los embates finales de Nigel, a quien se le impuso por un mínimo margen de diferencia. Patrese concluía tercero, lejos del centro de protagonismo.


Dignas de mención serían las participaciones de Michael Schumacher y Martin Brundle - ambos de Benetton - en 4ª y 5ª colocación; "heroica" se titularía la 6ª plaza obtenida por el franco-belga Bertrand Gachot al comando de un Venturi; "desafortunadas", las actuaciones de los italianos Ivan Capelli y Michele Alboreto. El hombre de Ferrari despistaría en la variante Rascasse a 10 vueltas del final mientras marchaba 5°; el volante de Footwork protagonizaría un incidente con Brundle en disputa del 5° lugar, relegándose a la 7ª plaza final.

En el improvisado parque cerrado de Monte Carlo, Mansell daba cuanta del cansancio sufrido tras los minutos finales y se sentaba en el asfalto. Senna - luego de dar la vuelta de honor con la infaltable bandera de su querido Brasil - le extendía su mano y con Patrese festejarían en el aristocrático podio. El brasileño regresaba a la victoria luego de Australia '91 y, a la vez, obtenía su quinta conquista en este trazado, igualando la marca del legendario Graham Hill, otrora "Señor Mónaco" y máximo ganador sobre el Principado. Curiosamente, su hijo Damon intentaba con un Brabham clasificarse para la competencia en esta oportunidad, aunque sin éxito.