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PROST POSPONE DEFINICIÓN PARA JAPÓN
por Maximiliano Catania/FUNO!
Buenos Aires (AR), 27 May 2005
El GP de España de 1990 se desarrollaba en medio de la disputa de Alain Prost (Ferrari) y Ayrton Senna (McLaren) por el campeonato. La antepenúltima competencia de la temporada (restaban Japón y Australia) prometía ser crucial para la lucha por el título: los dos contendientes debían ganar sí o sí. Alain, para prolongar sus chances hasta el GP nipón; Ayrton, para definir todo lo antes posible...
En la jornada de clasificación, el brasileño celebraba la obtención de la pole position N° 50 de su trayectoria. Nada mal... Mientras Senna recibía las felicitaciones de sus mecánicos, el francés de Ferrari (segundo en la grilla) desperdiciaba su vuelta rápida en manos del germano Bernd Schneider (Arrows), que le cerraba el paso. Nigel Mansell (Ferrari), triunfador de Portugal, partía tercero...
De repente, el ambiente de Jerez se conmocionaba: el terrible accidente de Martin Donnelly (Lotus) a 200 km/h hacía pensar lo peor. La imagen era realmente desoladora: por un lado, el Lotus amarillo destruido; por el otro, el irlandés pegado a su butaca en medio del asfalto. Un verdadero milagro: Martin sólo registraba lesiones en sus piernas. Tras unos meses de rehabilitación, volvería a caminar. Su coequiper, el británico Derek Warwick, por ese entonces decía: "Un hombre que sufre un accidente como ése, y se salva, tiene que agradecer que Dios lo estaba mirando". Tenía razón...
En carrera, Ayrton abandonaría en el giro 54, por inconvenientes en el radiador de su McLaren N° 27. Prost se encaminaba al triunfo, y lograba su cometido: la definición sería en Japón...
Un triste anécdota cierra lo que sería el último Gran Premio de España a realizarse en el trazado de Jerez de la Frontera (para 1991 se lo dejaba de lado por el circuito de Catalunya). El italiano Alessandro Nannini (Benetton) que había concluido tercero detrás de Mansell en el GP hispano, sufriría un accidente de helicóptero en su Siena natal en el que perdería un brazo. No volvería a la F1, pese a que se lo reimplantarían y que posteriormente brillaría en categorías de Gran Turismo europeas. Una pena.
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