FUNO!: Formula 1
2007
en foco

Entrevista

[O]: ¿Fangio vs Senna? No, Fangio y Senna. (Images, Drivers, Ayrton Senna, 1991, provided by Ezequiel Ponce/FUNO!) OTRO ARG VS BRA: ¿A LOS GOLPES?
por FUNO!
Buenos Aires (AR)/São Paulo (BR), 09 May 2007

Cuando el asunto es Argentina vs Brasil, es difícil despegarse del fútbol. Inclusive en este diálogo, donde el automovilismo es el tema principal. Pero aquí no se habla ni de Maradona y Pelé, ni de peleas entre estos ídolos dentro o fuera de los estadios. La "dinámica" - en consecuencia - busca conocer las opiniones de tales naciones sobre su propio automovilismo y poder aprender sobre el "otro" automovilismo. El artículo es interesante, porque tiene como objetivo primordial llegar a un análisis final por medio de la doble estrategia de hablar y escuchar.

Rafael Ligeiro, periodista paulista, es webmaster de Mundo Ligeiro y columnista de diversos sitios especializados en automovilismo de América Latina y Europa. Maximiliano Catania, porteño, es webmaster de FUNO!, sitio de historia y estadística de la Fórmula 1.

Después de doce preguntas inquisitivas de Rafael - en las que Maximiliano consideró puntos positivos y negativos del automovilismo argentino, el asunto fue conocer un poco más sobre el deporte motor "brasilero", que no es muy divulgado - según las palabras del porteño. El paulista tuvo muchos puntos para elogiar y criticar del automovilismo brasileño, en otra docena de respuestas imperdible.

Primer tiempo. Brasil pregunta. Argentina responde.

LIGEIRO: Argentina ya tuvo nombres como Juan Manuel Fangio, Froilán González y Carlos Reutemann en la Fórmula 1. Pero desde hace un buen tiempo, los pilotos argentinos no llegan a la categoría para pelear por victorias y títulos. ¿Ud. percibe una gran expectativa del fanático argentino entorno a la aparición de un nuevo ídolo en la F1 o, de cierta manera, siente que se perdió el interés por la máxima?

CATANIA: Lamentablemente, y digo esto con mucha tristeza, el fanático argentino tiene esperanza de volver a tener un compatriota en el grid de la Fórmula 1, pero con todo lo que pasa en derredor se piensa a la vez en que es muy difícil. Somos un país con mucha cultura de F1. El automovilismo en general es muy seguido por nosotros y por los medios de comunicación, pero la falta de patrocinadores nacionales o internacionales hace que transitemos por esta especie de "vacío" de representantes argentinos en la Fórmula 1. Por estos tiempos, los jóvenes pilotos argentinos de buena conducción no van a Europa, camino obligatorio para clamar por una vacante en la máxima categoría del automovilismo. Ellos, sin dinero, van a correr a categorías vernáculas como el Turismo Carretera e incluso el TC2000.

LIGEIRO: ¿Qué factores Ud. cree que son determinantes para que Argentina no pueda generar tantos talentos para el automovilismo internacional como lo hace Brasil?

CATANIA: Primero, al parecer Uds. tienen una escuela seria. Aquí no hay una escuela de ese tipo, o por lo menos no la conozco. Segundo, Uds. tienen, en los últimos 30 años, un bicampeón (Emerson Fittipaldi), dos tricampeones (Nelson Piquet y Ayrton Senna) y pilotos como Rubens Barrichello y Felipe Massa. Ellos representan una llave muy importante para que otros brasileños accedan al automovilismo internacional. Nosotros, después de Carlos Reutemann - quien dejó Williams, enfrentado con el equipo - no tuvimos esa suerte. Tercero, Brasil tiene mayor población. De hecho, los brasileños representan un gran mercado para las grandes corporaciones nacionales e internacionales. Si Ud. patrocina a un brasileño, tiene un mercado-meta de 188 millones de personas. Nosotros (Argentina) somos apenas 40 millones.

Cuarto, hay grandes empresas brasileñas, como Petrobras, que ayudan al automovilismo brasileño y eso está perfecto; en Argentina, no hay empresas enfocadas a patrocinar la suerte de volantes de categorías promocionales - YPF en su tiempo lo hacía, cuando era estatal, pero ahora pertenece a la española Repsol. Aún así, hay empresas interesadas por estos lares, pero en otras categorías - por ejemplo, la prueba argentina en el WRC hoy es una realidad y de hecho hay pilotos argentinos participando en ella.

Quinto, Argentina vivió diez años con el dólar como "moneda nacional", de 1991 a 2001. Eso hizo que pilotos argentinos fueren a Europa sin mucho esfuerzo, y ahora las cosas no son así...

LIGEIRO: ¿Qué nombres de la actual generación de pilotos argentinos Ud. cree que podrán llegar a tener éxito en la Fórmula 1?

CATANIA: Mire, yo tenía cierta esperanza con José María López, un buen piloto que formó parte de Renault (hasta 2006) como test-driver, y corrió en la GP2. Ahora desembocó en el TC2000... Otros pilotos talentosos, como Matías Rossi o Gabriel Ponce de León también están en el TC2000. Sólo espero que Josito di Palma y Lucas Benamo tengan su chance de proyectarse en Europa.

LIGEIRO: Una impresión que hay es que muchos pilotos argentinos, así como algunos brasileños, dirigen sus miradas a la Fórmula 1 y por ello hacen campaña en categorías promocionales europeas y pierden así oportunidad de disputar otros certámenes importantes, como el Champ Car y la Indy Racing League. ¿Ud. piensa que los argentinos deberían valorar más esas categorías norteamericanas?

CATANIA: Es verdad. El problema es que Brasil tuvo a Emerson Fittipaldi en la Fórmula Indy, y eso atrae brasileños. De hecho Hélio Castroneves, Cristiano da Matta, Bruno Junqueira, han sido grandes ganadores en Estados Unidos. ¿Nosotros tuvimos ganadores allí? No. La escuela brasileña también parece enseñar más caminos a sus alumnos para que alcancen la Fórmula 1: Europa, Estados Unidos... En la escuela argentina, Europa es la única opción.

LIGEIRO: Desde hace algunos años la Fórmula 3 Sudamericana cuenta con un grid compuesto prácticamente por pilotos brasileños en su mayoría. ¿Ud. percibe alguna iniciativa en Argentina para que talentos del país vayan a la F3? ¿Considera que Argentina volverá a enfrentar a Brasil en ese campeonato?

CATANIA: La Fórmula Renault Argentina, que es una categoría promocional muy buena, atrajo a los jóvenes pilotos locales, en desmedro de la Fórmula 3 Sudamericana. No percibo iniciativas para revertir tal tendencia, dado que los pilotos que dejan el kart, van directo hacia la Fórmula Renault. Así, veo que será difícil volver a contar con la rivalidad entre Argentina y Brasil en la Fórmula 3.

LIGEIRO: ¿Qué piensa Ud. sobre la relación entre el TC2000 y el Stock Car Brasil?

CATANIA: Pienso que la unión es excelente. Son dos categorías con coches muy veloces y eso me encanta. Los pilotos son profesionales, con buen currículum. Tuve oportunidad de ver una carrera de Stock Car V8 en el Autódromo Oscar Alfredo Gálvez en 2005, cuando fuera la segunda edición de los 200 Kilómetros de Buenos Aires. Fue una fiesta.

LIGEIRO: En Brasil, el TC2000 es un campeonato bastante elogiado y con buena divulgación en los medios de comunicación especializados. ¿Cuál es la receta del éxito del TC2000?

CATANIA: La receta del éxito es que la categoría está bien organizada, gracias a Dios. Las grandes fábricas (Ford, General Motors, Honda, Toyota, Renault) perciben eso e invierten en el TC2000. El nivel de las máquinas mejoró todavía más en los últimos cinco años. Cuando una categoría es seria, los patrocinadores no están lejos; y ahora - con eso que conté antes, el TC2000 está reclutando jóvenes promesas con ganas de vencer, y también volantes con mucha experiencia en su palmarés.

LIGEIRO: Después del accidente de Gualter Salles, en la carrera de Stock Car Brasil en Buenos Aires, el año pasado, se creó la impresión de que el circuito, en cierta manera, es ineficiente en lo que concierne a seguridad. ¿Cuál es su diagnóstico del Oscar Alfredo Gálvez y de otros circuitos de Argentina, en el aspecto seguridad y infraestructura?

CATANIA: Nuestro país está en crisis en varios aspectos; la seguridad es uno de ellos. En el deporte motor, muchos circuitos no son seguros. Eso ya fue dicho por Cacá Bueno, cuando él corría en el TC2000, en una entrevista que no olvido, allá en 2000 o 2001: "Me encanta el automovilismo argentino, pero es muy triste que circuitos como Mar del Plata no estén en condiciones, que el asfalto tenga problemas aquí y allá, y esas cosas". Me gustaría que un día de éstos los responsables del automovilismo argentino hicieran algo al respecto.

LIGEIRO: ¿Ud. cree que con el interés de diversos países con gran potencial financiero y publicitario en la F1, como los del Medio Oriente, en albergar carreras de la categoría, Argentina podrá volver a hospedar un GP de F1?

CATANIA: No, estoy seguro que no, y eso de la infraestructura de los circuitos argentinos tampoco ayuda; pero Pandora cuando abrió una caja donde se encontraban todos los males que desde entonces se abatieron sobre la humanidad, no dejó salir el que mataría a la esperanza...

LIGEIRO: Aunque nunca nos hayamos enfrentado en la final de una Copa del Mundo, en la F1 ya peleamos por el título. Fue en 1981, cuando Carlos Reutemann y Nelson Piquet lucharan palmo a palmo por el campeonato. ¿Cómo es la repercusión al día de hoy de la disputa Reutemann/Piquet entre los fanáticos del automovilismo en Argentina? ¿Ud. piensa que si Reutemann hubiese facturado aquel título, el interés por el automovilismo en Argentina sería todavía mayor?

CATANIA: Sí, estoy seguro de ello. En la época en que Carlos estaba en el automovilismo, había otros pilotos compatriotas en la F1 gracias a él. Después, ya nada sería igual. Sobre la repercusión, todavía es importante. Cuando un reportero habla con Reutemann sobre automovilismo - tenga en cuenta que ahora es político, siempre le preguntan sobre su rivalidad con Piquet. De hecho recientemente, en 2006, el santafesino concurrió a la fábrica de Williams y tuvo un diálogo con Frank Williams, 25 años después de aquel GP de Las Vegas.

LIGEIRO: Cuando el asunto es el automovilismo, ¿qué factores diferencian más a Argentina en relación a Brasil? ¿Y en qué se asemejan las dos naciones?

CATANIA: El carácter de los dos patrones de pilotos es semejante: latinos, veloces, queridos por la gente. La diferencia mayor está en las dos escuelas: en Brasil hay un proyecto - creo - para ayudar a los jóvenes de las categorías promocionales para acompañarlos paso a paso rumbo a la gloria de la F1. Aquí, no hay un proyecto así.

LIGEIRO: Supongamos: última carrera del Mundial de Fórmula 1. Un piloto de Brasil está en segundo lugar y precisa la victoria para quedarse con el título en esa temporada. Delante del brasileño está un argentino, quien no tiene ya más chances de vencer el certamen. ¿Qué pasaría en esa situación: Ud. hincharía por su compatriota o, frente a la oportunidad de tener un (sud)americano campeón, dejará aflorar el "lado continental" e hincharía por el
brazuca?

CATANIA: Voy a responder por mí, no por mis compatriotas. Creo que la rivalidad Argentina vs Brasil es futbolística, y aún así es demasiado tonta. La gente que está enferma por esa rivalidad, problema de ellos. Seguramente voy a hinchar por el argentino durante el campeonato, pero eso no tiene nada que ver: voy a hinchar por el brasileño si me cae bien. Siempre fue así para mí, desde 1991 que acompaño la F1; el talento no tiene banderas. ¡Espero que Ud. piense también así!


Segundo tiempo. Argentina pregunta. Brasil responde.

CATANIA: ¿Qué piensa Ud. sobre esa presión que Rubens Barrichello llevó durante muchos años en la era post-Senna?

LIGEIRO: La presión sobre Rubinho fue algo extremadamente común. El hincha brasileño es muy exigente y, hasta cierto punto, mal acostumbrado. No es para menos: el País facturó ocho títulos en la Fórmula 1 y tuvo tres de los mayores nombres de la historia del automovilismo en apenas 20 años. En 1994, había una expectativa muy grande para que Ayrton dominara la Fórmula 1. Quien asistió a las carreras del campeonato 1993 sabía que Ayrton estaba en el auge de su carrera. Él parecía un piloto que estaba siempre en evolución. Rubinho fue muy valiente en continuar en la Fórmula 1 y asumir toda esa responsabilidad, pero se equivocó porque abría demasiado la boca para decir lo que él pretendía de su carrera. La
torcida se confundía y entendía que Barrichello estaba prometiendo resultados. En Brasil, lo mejor que puede hacer un piloto o deportista que asume la responsabilidad de representar al País en una modalidad es exponer poco sus sentimientos. Aquí (en Brasil), la mayoría de las veces, "quiero" significa "así será". Y por más talento que tuviese Rubinho, no se podía hacer milagros con ese débil Jordan.

Hoy, Barrichello es un piloto que ayudó muchísimo al automovilismo brasileño. Él consiguió dos subcampeonatos y es el cuarto mayor puntuador de la historia de la Fórmula 1. Pero para la mayoría de la
torcida brasileña, esas marcas, lamentablemente, no importan.

CATANIA: ¿Cuáles son las cinco categorías más importantes del automovilismo brasileño?

LIGEIRO: Bien, eso sería más fácil de responder en 2002, cuando surgiera la Fórmula Renault y otras categorías de mi preferencia. Pero veamos. La Stock Car es sin dudas la número uno, muy a pesar de que ese campeonato pudiera ser todavía mejor. Después, en orden, la Fórmula 3 Sudamericana (que a la fecha es prácticamente F3 Brasileña), Fórmula Truck, Copa Clio y Pick-up Racing.

CATANIA: ¿Sigue en Brasil la división suscitada por la rivalidad entre Senna y Piquet? ¿Qué piensa Ud. sobre esa rivalidad?

LIGEIRO: La rivalidad sigue. Pero cuando hablamos de la hinchada, debemos dividirla en dos grupos. El primero es de los oportunistas, formado por gente que solamente asiste al automovilismo cuando un brasileño está en el cenit. Entre ese grupo, Ayrton tiene cierta preferencia, porque además de piloto extraordinario, cautivaba a las personas. Nelson también fue un piloto fantástico, pero como la relación con los medios era inestable, quedaba la impresión de que él era más
villano que héroe. El segundo grupo - en cambio - está compuesto por personas que sigue el automovilismo con frecuencia, carrera a carrera, y no se deja llevar por la opinión de nadie. Ahí las preferencias están más equilibradas, puesto que se reconoce que, en las pistas, Senna y Piquet fueron genios de la misma magnitud y que ambos ayudaron por igual a nuestro deporte motor.

CATANIA: Al parecer los "brasileros al volante" tienen hinchas de muchos países, no sólo de Brasil. Eso no pasa con pilotos de otras nacionalidades. ¿Cuál es su opinión al respecto?

LIGEIRO: Eso ocurre porque el nivel de los pilotos brasileños en categorías internacionales en las últimas décadas es de los mejores. Solamente tres países poseen títulos en todas las categorías top del automovilismo mundial: Inglaterra, Estados Unidos y justamente Brasil. Hay un respeto muy grande hacia los pilotos de Brasil en el exterior porque cualquier camino que ellos escojan, estarán lejos de su país, corriendo detrás de un sueño lejos de casa. Un ejemplo es el de Nelsinho Piquet, quien estaba muy bien aquí en Brasil, pero hizo las valijas para establecerse en Inglaterra. Lógicamente, no vamos a fabricar un mito por causa de ello... Allí en Inglaterra la pasó bien también, pero no tan bien como en Brasil.

En el exterior, los brasileños defienden equipos y marcas de países que no tienen mucha tradición en el automovilismo. Cuando ganan, casi adquieren la doble ciudadanía. El más clásico ejemplo de ello es la parcialidad japonesa. A pesar de que la mejora en el nivel de pilotos es notoria y la generación comandada por Takuma Sato no debe despreciarse, Japón está todavía a años luz de tener un piloto con chances de afirmarse entre los grandes del automovilismo top. Hace mucho tiempo ellos saben eso. Por eso siempre adoptaron a un piloto, como Piquet, Senna y Gil de Ferran, brasileños que vencieran campeonatos representando a la marca japonesa Honda.

CATANIA: El automovilismo brasileño no es muy difundido en otros países, por ejemplo en Argentina. ¿Por qué?

LIGEIRO: No somos totalmente desconocidos, nuestra divulgación por el mundo está mejorando poco a poco. Pero reconozco que podría ser mejor. Todo culpa de un problema crónico en el País. El brasileño no se valora a sí mismo. Lógicamente, veo que nuestro automovilismo tuvo días mejores, con categorías más interesantes. Pero certámenes como Stock Car V8 y la Fórmula Truck están en un buen nivel si hablamos de automovilismo del continente americano. El problema es que el brasileño no confía en su propio prospecto y hay un bando de inoperantes que rodea los autódromos brasileños más preocupado en cómo van a salir en una foto al lado de un piloto del momento en vez de fijarse en el fortalecimiento del deporte motor nacional. Aunque sea obligación de los directores de las categorías y hasta de la Confederación Brasileña de Automovilismo, ese bando debería preocuparse en hacer a ese automovilismo tan prometedor crecer. El automovilismo también genera empleos directos e indirectos, es el sustento de muchas familias, pero mientras no se acabe con la impresión de que el automovilismo es un pasatiempo para el "hijito de papi" va a ser difícil llegar a un nivel interesante.

Obviamente, Brasil no tiene infraestructura para ser comparado con Estados Unidos o Inglaterra. También debemos reconocer que es difícil valorar el automovilismo regional, puesto que Brasil tiene extensión continental. Es difícil, por ejemplo, para una revista hacer coberturas de torneos regionales de kart. Pero hay muchas categorías y jóvenes pilotos promisorios en el País, que deberían ser más divulgados por aquí. Y cuando esa divulgación interna sea mejor, la externa también mejorará.

CATANIA: ¿Cuál es el proceso natural que sigue un joven piloto brasileño hasta la Fórmula 1, desde que comienza en el kart?

LIGEIRO: Perdemos una opción con el cese de la Fórmula Renault Brasileña. Luego la Fórmula 3 Sudamericana es la primera opción antes de que un muchacho parta hacia Estados Unidos o hacia Europa. De ahí en más el camino es el que todo el mundo conoce: Fórmula Renault, Fórmula 3 Inglesa, GP2...

CATANIA: ¿La prensa brasileña tiene favoritismo por algún piloto que está actualmente en la Fórmula 1?

LIGEIRO: Lógicamente, la mayor atención en las transmisiones que hace la Red Globo de los GPs de F1 se encuentra dirigida hacia Felipe, quien es en esta hora el brasileño con más chances de obtener victorias y pelear el campeonato de la categoría. Pero Rubinho también tiene un buen espacio, así como Massa tenía en la época en que él era el muchacho prometedor de Sauber y Barrichello era la figura que corría al lado de Schumacher en Ferrari conquistando algunas victorias. A propósito, fue interesante que Ud. usara el término favoritismo. La prensa tiene sus predilectos, como Nelsinho Piquet y Bruno Senna. Y eso es justificable. Además del apellido, ellos son pilotos muy prometedores. Nelsinho ya se está preparando para la Fórmula 1. Bruno estará en excelentes condiciones de aquí a dos años. Vende muchos más ejemplares la revista que pone en tapa a Nelsinho o Bruno que otra que expone media docena de brasileños talentosos, pero no tan populares. Actualmente, las cuestiones comerciales asolan fuertemente los medios de comunicación y el periodista debe tener una buena cintura para mostrar tanto al "talentoso famoso" como al "talentoso sin tanta fama". Me gusta mucho ver a Nelsinho y a Bruno. Son profesionales talentosos y dedicados. Pero Brasil tiene dos muchachos muy buenos en la GP2 que merecen mayor atención: Lucas di Grassi y Sérgio Jimenez.

CATANIA: ¿Cuánto cuesta un ingreso al Gran Premio de Brasil, allí en Interlagos?

LIGEIRO: Los valores oscilan de 400 (sector G, sábado y domingo) a 2.265 reales (sector E, tres días) para el GP de este año.

CATANIA: Con tantos brasileños en el exterior y en la F1, ¿Ud. admira algún piloto que no sea de Brasil?

LIGEIRO: Sin dudas. Cuando comencé a acompañar a la Fórmula 1, en 1993, lógicamente hinchaba por Ayrton, Rubinho y Christian. Pero también admiraba por demás a Alain Prost, uno de los pilotos más completos que haya visto. Más recientemente Michael Schumacher, además de Alessandro Zanardi, un ejemplo de superación personal. El arrojo de Jean Alesi también siempre me llamó la atención. Y es así. En la época en que Montoya canalizaba sus fuerzas contra el dominio de Schumacher, no faltó brasileño queriendo adoptar al colombiano.

CATANIA: ¿Cuáles son las tres cosas que Ud. piensa que el automovilismo brasileño tiene que mejorar, y las tres cosas que Ud. adora del deporte motor de su país?

LIGEIRO: Seguridad e infraestructura en los circuitos, además de mayor creatividad en la difusión. Ahora las tres cosas que más me gustan del automovilismo nacional... La mezcla de pilotos de diferentes generaciones en categorías como la Stock Car V8, el gran interés por el karting y por último aquella
torcida que realmente gusta del automovilismo y lo acompaña inclusive en los momentos difíciles de nuestros compatriotas.

CATANIA: ¿Qué siente Ud. cuando escucha el "Tema de la Victoria"? ¿Ese sentimiento, es compartido por sus coterráneos?

LIGEIRO: Cuando el asunto es vulgaridad, el brasileño es campeón del mundo. Vea un ejemplo: la historia de la corrupción en la política brasileña es tan grande que, cuando pasa un nuevo episodio de desvío de fondos públicos, la gran mayoría piensa: "Es sólo otro más". El brasileño es como que se acostumbró a eso. Lo mismo pasa con el "Tema de la Victoria". La música fue creada en 1983 para celebrar las victorias brasileñas en la Fórmula 1. Pero ese propósito no se respeta. Se utiliza esa música en cualquier ocasión... ¿Campeón en fútbol? ¡Se pone el "Tema de la Victoria"! ¿Campeón en voleibol? ¡Se pone el "Tema de la Victoria"! ¿Programa de autoayuda en la radio? ¡Se pone el "Tema de la Victoria"! A pesar de ello, es imposible olvidarse de los triunfos de Senna y Prost en la fase de oro de Brasil en la Fórmula 1, en los años 80, cuando la música se ponía, de hecho, para celebrar una nueva victoria brasileña en la Fórmula 1.

CATANIA: Yo creo que en unos años será posible la amistad entre la mayoría de los hinchas de automovilismo argentinos y brasileños (gracias a la unión entre TC2000 y Stock Car V8), mas no así la amistad entre los hinchas de fútbol de ambos países. ¿Qué piensa al respecto?

LIGEIRO: La rivalidad siempre va a existir, lógico. Pero es preciso que sea una rivalidad saludable. Caso contrario, es una estupidez. No tengo absolutamente nada contra Argentina. Todo lo contrario. Es un país que me gusta mucho y que escogí para publicar mis artículos de Mundo Ligeiro. Siento orgullo de ser latinoamericano. De hecho, admiro el fútbol argentino, especialmente la escuela de arqueros, y sólo tengo palabras de agradecimiento para el equipo que adopté en Argentina, Boca Juniors, que en las últimas Libertadores me hizo el favor de eliminar a los principales rivales de mi equipo favorito aquí en Brasil... De hecho, el mismo equipo de Emerson, Ayrton y Rubinho.


Resultado final. Para divulgar un poco más el propio país, es sólo cuestión de hablar. Para conocer un poco más sobre el otro país, es sólo cuestión de escuchar. En ese sentido la doble estrategia fue un éxito. Esto es automovilismo, pero esta conversación vale como ejemplo a imitar en otros ámbitos. Cada uno de los entrevistadores-entrevistados se mostró encantado por el desafío.

¿Si quedaron aclaradas todas las dudas de ellos? Seguro que no, pero el juego comenzó. Y los primeros pasos siempre son importantes...

Vea también
Textos: Índice (Campeonatos)


Otras versiones
pt Portugués